18 ago. 2011

Capitulo #5

Aún no había empezado la fiesta, y la cola doblaba la esquina. Se quedaron boquiabiertos. ¿Cómo es posible que en la fiesta PRIVADA de Mimi hubiera tantísima gente?
Decidieron ir a dar una vuelta al paseo marítimo mientras empezaba.
Airanne y Eunize entraron al restaurante familiar de Airanne. Allí estaban todos sus amigos.
-¡Ei! ¿Qué hacéis todos aquí?- preguntó Airanne
-Pues… que estábamos en la cola de la fiesta, pero decidimos venir a tomar algo, ya que tenemos entradas y no hace falta que esperemos- respondió una de las mejores amigas de las chicas, Mery.
-¿Por qué tardáis tanto?- entraron preguntando Yael y Robert.
-Están aquí todos nuestros amigos- respondió Eunize- ¿Qué os parece si nos quedamos aquí un rato?
Les pareció buena idea, así que cogieron una silla y se sentaron en la mesa.
-¡CAMARERO!- gritó Yael.
-Oh, no… Es mi ex.-le comentó Airanne a Eunize en un susurro.- ¿Cómo ha podido mi tío contratarlo sabiendo todo lo que ha pasado entre nosotros…?
-Tranquila, no pasa nada… vamos al cuarto de baño y así no te lo encuentras de repente- la tranquilizó Eunize.
Airanne le explicó a Robert todo lo que le había pasado. Entonces se levantaron del restaurante y fueron a caminar.
Eunize y Yael se quedaron allí sentados con los demás.
-Bueno, y de qué os conocéis vosotros- preguntó curiosa Mery
-Pues… caímos este año en la misma clase y…- la interrumpió Airanne sofocada.
-Pero… ¿Qué te pasa Airanne?, ¿Por qué vienes así..?- se preocupó Eunize.
-Robert, es Robert… ¡Corre!- Cogió de la mano a Eunize y salieron corriendo.
Estaba en la calzada, parecía que inconsciente.
-¿Pero qué ha pasado?- preguntaron Yael y Eunize a la vez.
-Estábamos caminando y de repente… un coche, y a él… y yo… ¡Robert!- dijo llorando.
Al fin llegaron al hospital. Los tres se quedaron en la sala de espera. El médico no les dio ninguna información hasta después de dos horas.
-Vuestro amigo está bien, tan solo tiene algunas contusiones, pero mañana mismo le daremos el alta. No os preocupéis, volved a casa.- Los tranquilizó la doctora.
Marcharon bastante afligidos… Pero la respuesta de la doctora los tranquilizó. Airanne no podía volver a casa, se sentía muy culpable por el accidente.
Airanne durmió esa noche en la casa de Eunize, y la siguiente. No se encontraba con fuerzas de regresar a su casa. Su madre estaba de viaje durante unos meses y necesitaba tener compañía.

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